EL GÉNERO
En el idioma español se distingue dos clases de géneros referidos al masculino y al femenino; con mayor frecuencia se utiliza la vocal “o” para referirse al sexo masculino (gato, perro, callado, tímido), y la vocal “a” para referirse al sexo femenino (pequeña, simpática, autora).
No solamente la clasificación de géneros se refieres a seres sexuados, sino también a seres asexuados, para el masculino (cuaderno, martillo, lapicero) y para el femenino (regla, casa, computadora, silla).
Sin embargo, existen casos en que la terminación de la vocal “o” no funciona como género masculino, sino como femenino, tal como foto, mano; y los que acaban en “a” pueden funcionar como género masculino, como poeta, programa, día, aroma.
El genero no solo esta marcado por la vocales “o” y “a”, aunque con estas vocales se presentan la mayoría de casos, también se puede presentar cuando acaban en “e” en cualquiera de los dos géneros, como en héroe, serie; o con “i” (alhelí, hurí); o con “u” (ímpetu, tribu); o con las consonantes (árbol, canción).
El género femenino también se puede formar incrementando la forma del masculino: varón/varonesa, alcalde/ alcaldesa, tigre/tigresa, sacerdote/sacerdotisa, profeta/profetisa, gallo/gallina, héroe/ heroína, rey/reina, actor/actriz, emperador/emperatriz.
Otra forma de formar el género femenino es utilizando un artículo para referirse a sustantivos comunes: el testigo/ la testigo, el cantante/ la cantante.
Hay casos que al cambiar el género utilizando el artículo cambie su significado, así sucede con los sustantivos ambiguos: el corte (corte de cabello)/ la corte (órgano judicial).
Existentes también situaciones en las que el femenino se forma utilizando palabras diferentes, esto se da con los sustantivos epicenos: caballo/yegua, toro/vaca.
Generalmente se presenta en muchos casos en las que el género masculino se puede utilizar para referirse a ambos sexos, los padres (se refieren al padre y a la madre) los reyes (rey y reina), alumnos (hombres y mujeres).